09 agosto 2008

Motor

¿Qué nos mueve? lo que nos cambia. Y cuando no hay nada que nos desafíe a cambiar? el deseo de que exista, de crearlo o de encontrarlo. Y si no hay deseo de encontrar algo? entonces morimos. Hay algo que me mueve a estar aún más vivo todavía, algo localizado en el recuerdo de la química. He comenzado a encajar en mi mente las piezas de mi puzzle y pronto podré plasmar en la realidad el paisaje de mi cambio.

¿Qué nos detiene? El miedo. Llevo toda la vida luchando contra él y, paradójicamente, cuando consigo vencerlo en todas las batallas, se las arregla para dominarme controlando a otros. Tiene sentido: el miedo nos detiene, pero cuando te paras, puedes pensar claramente qué es lo que te aterra: puedes marcar objetivos: el miedo es el punto de mira que te indica hacia dónde tienes que disparar. Aprovecha el miedo, es un guía en la oscuridad: eso si, nadie dice que sea fácil lanzarte contra tus propios demonios. Hazlo. Sé que lo harás.

¿Qué te mueve a querer detener el miedo para siempre? Tú (o yo). Está grabado en mi GPS vital el camino que me lleva a enfrentar los peores miedos: los que están latentes, invisibles pero me afectan.
Mi plan me va a llevar al núcleo del miedo y voy a cargar con todas mis fuerzas: con la máxima velocidad de escape que he perfeccionado en los últimos años, con la potencia nuclear capaz de mover el mundo, con todo el poder que me ha sido dado: voy por él. Porque si consigo con todo mi esfuerzo, al menos, distraer su atención, tal vez tú tengas un instante de descanso para ser un poco más libre. Voy a cambiar el Mundo: mi mundo, lo tengo claro.

Yo soy fuerte si tú no tienes miedo, ¿hay trato?

3 comentarios:

Thabitha dijo...

A veces, cuando una persona tiene miedo, necesita que otra sea fuerte por ella. Así que yo cambiaría ese trato por algo así como... "Si tú tienes miedo, yo seré fuerte por los dos".
Ánimo con tus cambios, tus miedos y tus planes.
Saludos estáticos!

YO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
YO dijo...

El miedo tiene una función adaptativa. Es un guía, es cierto, y cuando se le conoce es más fácil controlarlo y hacerle frente.
Un consejo:
Que tu fortaleza no dependa de otro sino de ti mismo.

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